La regulación establece el marco dentro del cual operan las instituciones. Los incentivos influyen en cómo responden dentro de ese marco — y pueden terminar determinando comportamientos que la regulación no buscaba directamente.
Dos instituciones sujetas al mismo marco regulatorio pueden responder de maneras muy distintas, dependiendo de qué objetivos e incentivos tengan mayor peso en sus decisiones: participación de mercado, rentabilidad de corto plazo, retención de afiliados o resultados de largo plazo para el afiliado. La norma puede ser la misma; la respuesta institucional, no. Esa diferencia puede ser una señal de cómo interactúan el diseño de la regulación y la estructura de incentivos de cada institución.
Para un comité de inversiones, la implicancia práctica es incorporar una segunda pregunta al analizar cada nueva regulación: no solo "¿estamos cumpliendo?", sino también "¿qué comportamientos puede estar incentivando esta regulación, incluso de manera no intencional, y son realmente los resultados que buscamos?".